Fundacion CAI pretende despedir al 50% de su plantilla

NO al despido del 50% de la plantilla de Fundacion CAI y al cierre de la Biblioteca Mariano de Pano y los centros de Huesca y Teruel – #StopEreFundacionCAI

Con este comunicado pretendemos demostrar lo injusta y desproporcionada que es la medida tomada por la dirección y el patronato de Fundación CAI.

Primero hacemos una cronología de la propia fundación, para mostrar que la situación actual viene de lejos y así comprender mejor el contexto en el que nos encontramos.

Seguidamente analizamos la propuesta del ERE y demostraremos lo que venimos sosteniendo los trabajadores, que no es un problema económico, sino de mala gestión.

Y por último queremos reconocer el gran grupo humano que forma esta fundación, heredera de los valores de una entidad tristemente desaparecida, la Caja de Ahorros de la Inmaculada, de cuya herencia nos sentimos orgullosos y cuya labor social y cultural hemos querido continuar, a lo largo de estos años, en los tres centros que ahora se quieren cerrar.

En diciembre de 2013 se crea Fundación CAI, continuando al frente el mismo equipo directivo de la Obra social de Caja Inmaculada, con María González a la cabeza. A pesar de que desde ese momento los ingresos caen en picado se sigue con la misma política y mismas directrices de cuando tenía el respaldo de la CAI detrás. Se siguen firmando jugosos convenios con otras entidades, en ocasiones incluso superiores al presupuesto de algunos de los Centros que hoy se quieren cerrar. Esto provoca que la fundación empiece a dar pérdidas todos los años, que se subsanan con el remanente que Caja Inmaculada dejó antes de su absorción por parte de Ibercaja Banco. No realizan ningún tipo de cambio en la estructura o el proyecto, por lo que se pone en peligro el futuro, a corto plazo, de la Fundación.

En mayo de 2018 es nombrado Juan Álvarez como nuevo presidente de Fundación CAI y comienza una extensa renovación del patronato de la fundación. Desde ese momento se empiezan a pedir explicaciones a la dirección sobre la gestión realizada y los gastos, a todas luces desproporcionados, que se habían venido produciendo.

Toda esta investigación y análisis de la situación culmina en marzo de 2019 con el cese de las cinco personas que formaban la dirección de Fundación CAI, haciendo efectiva una cláusula de sus contratos por la que podían integrarse en la estructura de Ibercaja. Cuando se nos informa a los trabajadores de todo
esto es con un mensaje de esperanza; dejando claro que lo hacen para darle la vuelta a la situación, rehacer el proyecto para que sea viable y no nos tengamos que ver en la situación que ahora nos encontramos.

Desde ese momento asumen la dirección de la fundación el propio presidente, Juan Álvarez, Enrique Nogueras, director del Centro Joaquín Roncal, y José Ramón Auría, presidente de Acción Social Católica y trabajador del mismo Centro Joaquín Roncal.

Dentro de este proceso de renovación, en septiembre de 2019 se realiza la absorción por parte de Fundación CAI de Fundación CAI-ASC, entidad que gestionaba el Centro Joaquín Roncal, con la que se compartía dirección y casi la totalidad del patronato. Esta situación es aprovechada para culminar con la renovación del patronato, pasando a estar compuesto casi en su totalidad por socios de Acción Social Católica, y así; realizar una extensa reforma de unos estatutos, hechos a medida, para asegurar una presencia hegemónica de Acción Social Católica en el patronato de la Fundación CAI, y conseguir, de esta manera tener acceso a su masa patrimonial.

Sin embargo, a pesar de las expectativas creadas, la nueva dirección no varía las acciones que la anterior cúpula llevaba a cabo: no tiene un proyecto definido, ni organigrama, ni plan de comunicación, ha sido incapaz de adaptar sus líneas de actuación a las necesidades sociales, y no ha conseguido ni se han postulado en la captación de un ingreso mínimamente relevante fuera de los obtenidos por la posición de accionista de Ibercaja Banco.

No ha suscrito convenio alguno con entidades públicas o privadas que pudiesen hacer aportaciones de relevancia para el proyecto, ni siquiera ha habido un esfuerzo real para la obtención de ayudas o subvenciones en concurrencia competitiva. De hecho, la Fundación CAI no cuenta con ningún trabajador que desarrolle funciones específicas de recaudación, solicitud de subvenciones o de búsqueda de líneas de financiación alternativas.

La única medida de calado que toma el patronato y la dirección de la Fundación es la de entrar en ERTE en marzo de 2020 y permanecer en él hasta septiembre del mismo año; lo cual no casa con los objetivos de servicio social que dice tener la entidad: en un momento en el que la necesidad social es muy acuciante, cuando las entidades que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad necesitan más que nunca un recurso como el que podría representar la Fundación CAI, y cuando los trabajadores presentan toda la voluntad de luchar contra los terribles efectos de la pandemia; la dirección de la Fundación y su patronato deciden inhibirse, desatender al contexto y abrir un ERTE, haciendo especial hincapié en lo positivo que es que hasta que no pasen 6 meses de la finalización del mismo no nos pueden despedir.

Justo 6 meses después, en cuanto les es viable legalmente, en marzo de 2021 ponen en marcha este despido colectivo por motivos económicos y con trascendencia organizativa; por el cual, planean despedir al 50% de la plantilla de Fundación CAI y cerrar la Biblioteca Mariano de Pano de Zaragoza y los centros de Huesca y Teruel.

Análisis del ERE

Los trabajadores somos conscientes de la delicada situación económica de la Fundación CAI; pero también que, desde el desembarco masivo de Acción Social Católica en 2018 y sobre todo desde el cese de la anterior cúpula directiva en 2019, la gestión no puede calificarse de otra forma que de catastrófica. Quienes podíamos considerar que venían a reorientar el proyecto y darle viabilidad, según nos dijeron, vemos con estupor y tristeza que lo único que hacen, es ponerle la puntilla a la plantilla y por ende a la fundación.

En la memoria que se nos entrega al inicio de las negociaciones dicen que en estos dos años han hecho todo lo posible para evitar esta situación. Vamos a verlo…

Viendo los números hay varias cosas claras:

● Los ingresos y los gastos por actividad propia están prácticamente equilibrados desde 2016. 1 millón de ingresos por 1.200.000 de gastos. En 2020 fue menor debido a la pandemia, pero la diferencia en porcentaje se mantuvo.

● Desde 2018 hay un ingreso fijo por las acciones en Ibercaja Banco de 850.000 €. En años anteriores fue incluso mayor y con la salida a bolsa del año que viene también puede verse incrementado.

● Los gastos de personal actuales ascienden a 1.500.000 €.

Haciendo una simple resta, nos sale que ajustando 900.000 € tienes el problema resuelto. Y es que llegados a este punto nos gustaría aclarar un detalle: cuando desde la dirección hablan de pérdidas de 35 millones en 2018 o de 11 millones en 2019, hay que tener claro que esas pérdidas vienen prácticamente en su totalidad del deterioro y resultado por enajenaciones de instrumentos financieros. Es decir, no son unas pérdidas reales de actividad, sino que son las de sus activos financieros, que, como es sabido, pueden volver a recuperar, incluso superar, su valor inicial.

Volviendo al tema, ¿Qué hacen para resolverlo durante estos dos años?

● ¿Buscan subvenciones, o financiación alternativa? Ya hemos comentado antes que no.

● ¿Cambian el proyecto o el modelo de gestión para adaptarlo a la nueva realidad? No

● ¿Eliminan las ayudas monetarias y no monetarias a terceros? Tampoco, de hecho en 2019 y 2020 se dieron más de 500.000 € de este tipo de ayudas, y aun en 2021 se tiene previsto un gasto en esta partida de casi 140.000 € de los que, qué casualidad, 84.000 son para Acción Social Católica. ¿Cómo se pueden seguir dando estas ayudas monetarias a la vez que despides a tus trabajadores y cierras centros?

● ¿Plantean algún tipo de prejubilaciones o salidas pactadas, en el caso de que algún compañero quisiera? No

En definitiva, echan a la anterior cúpula directiva y no hacen más que pequeños retoques que, desde el principio, se sabe que serán insuficientes
para cubrir esos 900 mil euros de los que hablábamos antes y que es lo que se quieren ahorrar con este ERE.

Y volviendo al ERE, también nos gustaría poner de manifiesto varias cuestiones que ha puesto la fundación encima de la mesa de negociación y que a nuestro parecer son inaceptables:

● De los 16 compañeros y compañeras que quieren despedir, ya nos han dejado claro que muy pocos de ellos serán mayores de 55 años y por lo tanto mediante prejubilaciones, cuando de los 34 de la plantilla 13 están en ese rango de edad. Esto que quiere decir que la gran mayoría de los despedidos tendrán que buscarse un nuevo trabajo, en una situación de crisis como la que nos encontramos.

● Que no habrá voluntariedad en las salidas. No sólo despiden a gente que tendrá que buscarse un empleo; sino que no permiten que si alguien quiere acogerse voluntariamente a las salidas, porque tenga recursos u otras opciones, pueda hacerlo.

● Anuncian que cierran tres centros, pero no cuándo. Se les pregunta y no responden.

● Se les pide un plan de viabilidad y se les pregunta por el proyecto que quieren implantar después del ERE para hacer viable la fundación. La respuesta es que no hay plan de viabilidad, y como proyecto nos presentan una hoja con tres puntos muy generales como son:

o Proyecto sostenible económicamente.

o Centrado fundamentalmente en el ámbito social, y en la medida de lo posible, actividades culturales y artísticas.

o Restringido a la ciudad de Zaragoza.

Cualquiera que le pregunte a una entidad o empresa por su proyecto, te va a entregar un dossier extenso y detallado de decenas de hojas. No es el caso, y lo más grave, no es que no lo tengan ahora; es que ya no se tenía en 2019 cuando cesan a la anterior dirección y siguen sin tenerlo dos años después.

El valor del grupo humano

El gran valor de la Fundación CAI es la gente que la compone, la gran calidad humana de la plantilla y su excelente profesionalidad son las que han sacado adelante este proyecto durante tantos años y han conseguido que cualquiera que entrara por la puerta de alguno de los centros de la fundación, se sintiera como en casa.

Una plantilla que se ha implicado y ha realizado las tareas que estuvieran en su mano, aunque no fueran las asignadas, para garantizar el correcto funcionamiento de las actividades por una convicción y conexión con el proyecto que se venía realizando.

Pero en una situación como esta, en la que se plantea además de 16 despidos, el cierre de tres centros emblemáticos de nuestra comunidad queremos destacar porqué nos parece un grave error su cierre:

FUNDACION CAI HUESCA

La Fundación CAI en Huesca es heredera de la Obra Social CAI, ubicada desde 1982 en un edificio histórico de tres plantas del centro de la capital, en el Coso Alto 11. Se trata de un centro emblemático del patrimonio aragonés en pleno corazón de la ciudad. Desde sus orígenes ha habido una Sala de Exposiciones, un Salón de Actos y varias aulas donde se han podido desarrollar numerosas actividades culturales, sociales y formativas muy positivamente valoradas por la sociedad oscense en su conjunto y por las instituciones locales y provinciales de las que siempre hemos recibido su máxima colaboración.

Dos trabajadoras en Huesca están dando cobertura a la capital y a la provincia vertebrando de esta forma el territorio de nuestra Comunidad. El servicio forma parte de nuestra propia esencia y de nuestra trayectoria profesional. De hecho, es la palabra que ha definido nuestros departamentos en Huesca: El Servicio Cultural CAI y el Servicio de Asesoría Financiera, ahora Escuela de Negocios.

Por parte de ambas áreas se ha seguido una línea estratégica de política muy austera, pero coherente y responsable con la voluntad de potenciar la imagen corporativa de la Fundación CAI de la manera más eficaz posible y extender nuestras actividades con una doble finalidad: apoyar a la creación cultural y difundirla de forma que llegue al mayor número de personas posible en base a los valores de la Obra Social. También apoyar al tejido empresarial de Huesca y provincia (mediante la Escuela de Negocios) y por supuesto servir de apoyo a las entidades sociales que puedan necesitar nuestra colaboración para dar a conocer sus proyectos. Contribuyendo de esta forma, tal y como los Estatutos fundacionales indican, al desarrollo social, económico y cultural de Aragón.

Entre los cursos de mayor relevancia y cualificación orientados a Pymes y autónomos se encuentran los cursos de la Escuela de Negocios. Cursos punteros en actividades que nadie más ofrece en Huesca y provincia, con los mejores profesionales; que son capaces de poner al día en las distintas materias a sus más de 900 alumnos, que acuden cada año a sus aulas.

Son las actividades de actualización en materia contable, fiscal y laboral las que más interés despiertan y que todos los años están esperando el colectivo al que fundamentalmente nos dirigimos: asesorías, gestorías, que dan servicio a todas las pequeñas empresas, pequeños comercios, bares, restaurantes, etc.

Éstas son las propuestas que más demanda tienen:

● Formulación de cuentas anuales

● Novedades tributarias

● Novedades laborales

● Impuesto Sucesiones y Donaciones

● La declaración del IRPF

● Reforma contable

● Cierre contable

● Cierre fiscal

Además, estamos llevando desde Huesca la gestión de las actividades virtuales, que con la pandemia nos hemos visto obligados a llevar a cabo y en las que estamos teniendo un gran éxito, dando servicio, sobre todo, a las personas que no residen en las capitales, evitándoles el desplazamiento.

Queremos destacar que la provincia de Huesca habitualmente se dirige a la capital cuando necesita algún servicio y no a Zaragoza. Pensamos que la vertebración territorial es una cuestión prioritaria especialmente en nuestra Comunidad, con una de las mayores tasas de despoblación del país.

Especialmente conocidos en el ámbito cultural son los cursos de formación del Servicio Cultural, que comenzaron hace casi cuarenta años vinculados especialmente al mundo del arte, la historia y la literatura, con una duración académica de octubre a mayo donde la gente mayor (unos 140 alumnos de media) ha sido y es protagonista. Comenzaron en los ochenta como cursos especialmente orientados a la mujer, siendo pioneros en este aspecto, pero a lo largo del tiempo siguen siendo las mujeres las más involucradas y activas en nuestros cursos, que se valoran con media de sobresaliente en los cuestionarios que nos completan cada año. Este año tan atípico, se han reconvertido en cursos híbridos, con aforos muy reducidos, pero con la posibilidad de hacer un seguimiento online para las personas que no se han atrevido a salir de sus casas.

Nos parece muy importante destacar que a pesar de la reducción presupuestaria sufrida estos últimos cuatro años, desde Huesca hemos conseguido equilibrar el presupuesto de nuestras actividades dejando un pequeño margen positivo a nuestro favor.

También se han logrado mantener las valiosas alianzas que se han forjado en esta larga andadura y que a nuestro entender son el principal activo de la Fundación en esta ciudad. Nuestro especial agradecimiento al Ayuntamiento de Huesca y a la Diputación Provincial que siempre nos han cedido sus mejores instalaciones y sus técnicos de sonido de forma gratuita para la organización de nuestros conciertos y proyecciones. También hemos podido colaborar con las artes escénicas, especialmente aragonesas, gracias a colaboraciones testimoniales con la Fundación Anselmo Pie en el

Teatro Olimpia, uno de los focos culturales más importantes de nuestra ciudad.

Gracias a las Asociaciones, como la Agrupación Astronómica de Huesca que nació y se desarrolló en nuestro Salón de Actos hasta llegar a ser la Asociación con más socios de la ciudad, conocidos sobradamente por ser los impulsores y promotores del Planetario de Aragón donde ahora tienen su sede.

Pero podemos nombrar muchas colaboraciones que hemos hecho con entidades y ONGS que forman el tejido asociativo de la ciudad durante estos últimos años mediante la cesión de nuestras instalaciones: Salón de Actos, Sala de Exposiciones y aulas. En realidad es difícil encontrar alguna ONG o Asociación que no haya tenido algún vínculo con la Obra social de la Fundación CAI.

Algunas de ellas son:

Asociación Fotográfica Oscense (AFO-TO),ONGD Salesiana Entarachén VOLS, Visual Huesca, Asapme Huesca (Asociación Oscense Pro Salud Mental), Valentia, Cáritas, Manos Unidas, Alzheimer Huesca, Peña Bajañí,

Asociación Cultural Aragón-Japón, Instituto de Estudios Altoaragoneses, Asociación Autismo de Huesca, Asociación Down, Instituto Francés, Manos Unidas Huesca, AFDA (Asociación de familiares con trastornos depresivos de Aragón), Kumara, ARCADIA, ASAFA (Asociación de enfermos de fibromialgia y fatiga crónica), Centro de Solidaridad Interdiocesano, ASZA (Agrupación de personas sordas de Aragón), Escuela de Arte de Huesca, Cruz Roja Española, Asociación de Obreros de San Pedro el viejo, Centros Católicos de Cultura Popular, Festival Internacional de Cine de Huesca, Fundación Federico Ozanam, que dispone de una sede en Huesca cedida de forma gratuita por la Fundación CAI y CADIS (Coordinadora de Asociaciones de Discapacitados, que engloba entorno a treinta entidades del mundo de la discapacidad física o intelectual).

Hemos mantenido nuestra programación expositiva, en muchas ocasiones, orientadas a la promoción de los jóvenes artistas, centrado especialmente al ámbito aragonés y social. Una labor muy aplaudida tanto en su faceta artística inicial como social de apoyo al Tercer Sector. Acumulamos cientos de críticas positivas del periódico Diario del Alto Aragón donde se hacen eco de cada una de ellas. Se han organizado, en muchas ocasiones visitas guiadas para escolares a las exposiciones más didácticas a través del Servicio Provincial de Educación.

También hemos conservado una continuada programación concertística, impulsando a los jóvenes intérpretes, especialmente alumnos del Conservatorio Superior de Música de Aragón y ganadores del Festival Internacional de Panticosa. Podemos considerarnos el principal valedor de la música clásica en Huesca gracias a nuestros ciclos apoyados siempre por las instituciones.

Nuestro apoyo también a la música, a través de la programación de grupos locales semiprofesionales que han necesitado nuestro pequeño impulso para la organización de un concierto en la ciudad.

Son destacables nuestros ciclos de conferencias y proyecciones, en muchas ocasiones vinculados al Patrimonio artístico cultural y a la cultura aragonesa.
Por todo esto, consideramos que los objetivos de la Fundación CAI se han visto cumplidos y bien representados en Huesca con personal propio y no a través del modelo de donación más propio de otras Fundaciones bancarias que se dedican a hacer simples aportaciones monetarias sin establecer un compromiso real con el arraigo en el territorio y las personas que lo habitan.

BIBLIOTECA CAI MARIANO DE PANO – ZARAGOZA

Una aberración… así describieron los usuarios y entendidos respecto al cierre de la emblemática Biblioteca CAI Mariano de Pano con 115 años de trayectoria.

Un centro que comenzó siendo una biblioteca ambulante en 1905 y cuyos ejemplares constituían una inigualable ayuda a la hora de aprender un oficio. Poco a poco la biblioteca se fue haciendo más grande y ya en 1953 se la rebautizó con el nombre actual: Biblioteca CAI Mariano de Pano. El Centro fue creciendo, trasladándose en los años 70 a Pedro Joaquín Soler y posteriormente hasta su inminente cierre a la calle Dr. Val-Carreres Ortiz.

El cierre de una Biblioteca es siempre una desgracia, un cierre a la cultura y a la llave para poder luchar contra el absolutismo de las nuevas tecnologías. Aunque no se lo crean, por nuestra Biblioteca pasan 100.000 usuarios al año. Personas con las que hemos convivido en estos 18 años que llevamos en esta ubicación, incluso con usuarios que llevan con nosotros 30 años.

Cuando hablas con la gente ajena a la Biblioteca se asombran de que aún haya personas que lean, que cojan libros físicos, que vengan a pedirnos recomendación y hablar un poco con nosotros, comentando sobre nuevos títulos, autores… sí, los libros siguen, sobreviven y estamos seguros de que continuarán en el tiempo. Por eso el cierre de una Biblioteca viva como es la nuestra es una fatalidad para la ciudad. Una Biblioteca con 50.000 ejemplares y un sinfín de servicios que pierde Zaragoza y sus zaragozanos como son:

● 2 clubs de lectura de adultos.

● 1 club de lectura juvenil que han escrito un libro en el transcurso de la actividad.

● 4 bibliomaletas físicas que se llevan a diferentes centros o residencias de mayores para que puedan disfrutar de la lectura.

● Una red de voluntariado con 50 personas en activo que acuden a diversas actividades como:

o Lecturas en la planta de medulares del hospital.

o Cursos de ajedrez en dicha planta.

o Préstamo de libros para residentes y familiares en el Hospital Provincial.

o Reparto de alimentos al comedor del Carmen.

o Gestión de libros bookcrosing.

o Y el nuevo servicio, implantado este año, de préstamo de libros a domicilio para personas que por edad o dificultades motoras no puedan acercarse a la biblioteca.

● Maletas familiares, para el fomento de la lectura en familia.

● Proyecto de Lectura Fácil para usuarios en general y personas en particular que tengan dificultades lectoras. Como la Asociación Utrillo que, dentro de este proyecto, acuden a la Biblioteca para realizar su actividad.

● Uso de los ordenadores para personas con pocos recursos que acuden diariamente a la Biblioteca.

● Sala de estudio, de la que se completa el aforo todos los días.

● Ludoteca con un programa de Fomento a la Lectura.

● Talleres infantiles.

● Cuentacuentos.

● Cursos de:

o Psicología para personas mayores de 65 años.

o Escuela de padres.

o Nuevas tecnologías para personas mayores.

o De escritura.

● Presentaciones de libros.

● Charlas literarias en torno al libro.

● Encuentro con autores.

● Charlas culturales.

Y dicen que en el nuevo proyecto uno de los puntos fuertes será estar centrados fundamentalmente en el ámbito social. Pues si toda esta labor no se considera social, ya no sabemos qué lo es.
Aunque lo veamos difícil lucharemos para que este hogar de cultura para todos sobreviva.

FUNDACION CAI TERUEL

El centro Cultural y de Formación de la Fundación Caja Inmaculada en Teruel se abrió en abril de 1990 para ofrecer un servicio a la ciudad.

Fue el primer centro de estas características abierto en la ciudad, un lugar de encuentro, reflexión, ocio y formación tanto cultural en su Servicio Cultural como en el aspecto de formación y puesta al día de las empresas a través de su Escuela de Negocios.

Ha sido un centro abierto a todas aquellas asociaciones y grupos que realizan una tarea social y cultural en la ciudad. En el centro de la Fundación Caja Inmaculada de Teruel han iniciado sus caminos muchas de las asociaciones de corte social y asistencial que hoy trabajan en la ciudad por una sociedad mejor (fibromialgia, discapacidad, plataformas ciudadanas… autismo, salud mental…). Muchas de ellas no hubieran podido nacer y crecer si no hubiera estado la Fundación y su centro apoyándolas en sus inicios.

La Fundación Caja Inmaculada ha ofrecido durante más de 31 años de manera ininterrumpida una programación cultural en la que destacan los cursos CAI sobre los más variados temas en los que la experiencia de aprender se convierte en un momento de ocio y enriquecimiento personal para muchas personas. Destacan también los conciertos y actividades musicales siendo muchas veces la plataforma necesaria para apoyar y acompañar a tantos grupos y artistas locales. Además sus conocidas conferencias le han dado un lugar especial como centro de divulgación de la actualidad, de la ciencia y de diferentes temas y cuestiones, lo que ha contribuido a favorecer una sociedad crítica y reflexiva.

En los últimos años el centro cultural de la Fundación en Teruel se ha convertido en una pequeña sala de cine que ha contribuido a crear más y mejores espectadores.

La presencia de la Fundación CAI ha posibilitado una oferta formativa y cultural única en la ciudad, lo que favorece el crecimiento y desarrollo de una sociedad y de un territorio que pertenece a la España vaciada.

El cierre del Centro de la Fundación Caja Inmaculada en Teruel supone un nuevo agravio para la ciudad más pequeña de la Comunidad. Teruel no puede permitirse otro cierre de un servicio para la ciudad, para su población. Precisamente por ser una población pequeña la repercusión social es mucho mayor. Conviene tener presente la historia de la propia Fundación y la trayectoria hasta hoy.

Por otro lado, es interesante ver que en Teruel con un presupuesto mínimo se tiene una presencia muy reconocida en toda la población y también en Instituciones Oficiales, Universidad, Organizaciones Sociales y población en general y se llega a un público que no tendría en este momento otro medio de formación y de ocio de calidad.

Precisamente en Teruel puede ser el lugar en el que hay menor inversión y más repercusión social. Cada año pasan más de 5.000 personas por el centro de la Fundación CAI en Teruel.

La Fundación ha sido estos últimos meses el único centro abierto de la ciudad con programación ininterrumpida y con público en sus actividades. Desde enero se observa un crecimiento progresivo de asistentes, adoptando las medidas pertinentes para garantizar la seguridad sanitaria en todo momento.

Si el único criterio para su supervivencia es el económico, no recoge la filosofía de una fundación socio-cultural. No es un centro de compraventa es un lugar donde se ayuda a “crecer”.

Esta Fundación no nace para autofinanciarse, lo hace para servir de herramienta de apoyo socio cultural.

Algunas de las asociaciones con la que Fundación Caja Inmaculada colabora en Teruel:

Cáritas Diocesana de Teruel, Asociación Española Contra el Cáncer AECC, Autismo Teruel, Asociación Turolense De Esclerosis Múltiple ATUEM, Asociación Lupus Teruel, Asociación de Diabéticos de Teruel, Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica AFIFASEN, Asociación de Familiares Enfermos de Alzeheimer, Asociación Discapacidad Física e Intelectual Nuevo Día ANUDI, Asociación Pro-Salud Mental ASAPME, Asociación de Familiares y Amigos el Pinar Discap. Intelectual, Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón CEFCA, Agrupación Astronómica Actuel, Grupo Alpino Javalambre, Manos Unidas, Acción Solidaria Aragonesa ASA, Escuela Oficial de Idiomas, Fundación Federico Ozanam, Instituto de Estudios Turolenses, Centro de Estudios Mudéjares, Centros de Innovación y Formación Educativa CIFE y Conservatorio Profesional de Música.

Conclusión

En estos tiempos en los que tan de moda están las políticas de gestión del talento, nos preguntamos el por qué no han expuesto esta situación a la plantilla para recabar ideas, pedir nuestra participación y movilizar el talento de todos en la búsqueda de posibles soluciones. Pero no ha sido así, nos han llevado del ERTE al ERE, sin darnos la más mínima posibilidad de trabajar en la búsqueda de nuevas ideas. La plantilla de la Fundación somos los más interesados en buscar y encontrar soluciones que hagan viable el proyecto de todos.

Estas son nuestras razones para pedir el apoyo de todos en el mantenimiento de estos centros que forman parte de la historia cultural y social de nuestra tierra. Nos sentimos orgullosos del trabajo y del servicio que venimos aportando a la comunidad y queremos dar las gracias a todos los que, a lo largo de estas difíciles semanas, nos han trasladado su reconocimiento, su apoyo y su cariño, un apoyo que ahora pedimos también a los medios de comunicación en la difusión de una situación a todas luces injusta y desproporcionada.