Movilizaciones en toda España contra el ERE en Banco Sabadell

Hoy se han producido paros parciales (con un seguimiento del 85% de la plantilla) y concentraciones de protesta de los trabajadores y trabajadoras de Banco Sabadell en toda España. El grito unánime de la plantilla se ha escuchado con claridad: ¡No al ERE! ¡No al cierre de 496 oficinas! ¡Ni un solo despido forzoso!

En menos de un mes, 1.730 personas se pueden ver afectadas por despidos masivos. Muchos de estos 1.730 compañeros y compañeras, son los mismos que durante sus carreras profesionales, han recibido felicitaciones y reconocimientos de sus superiores por un trabajo bien hecho. Serán los mismos que, durante el último año y medio, y en plena pandemia, han ofrecido un servicio esencial a la sociedad, cubriendo los servicios mínimos en primera línea, la posición de mayor riesgo; celebrar jornadas maratonianas para satisfacer las exigencias de cada momento; sin mirar hacia otro lado o descuidando sus tareas a pesar de las dificultades.

Todas las organizaciones sindicales de Banco Sabadell rechazamos los despidos salvajes que la empresa ha puesto sobre la mesa. Además denunciamos:

  • Que la decisión se haya tomado cuando recientemente han salido 1.800 compañeros en un plan de salidas voluntarias, cuando nos decían que no preveían más salidas y que aún quedan muchos departamentos por reubicar.
  • Que el Banco aboga por un excedente de mano de obra mientras se jacta de contratar a 200 jóvenes talentos.
  • Que apalanque la maniobra en cifras de 2020 y 2021, años de pandemia y que a pesar de ello ha declarado un incremento interanual de los beneficios durante el primer semestre del año del 51,5% hasta alcanzar los 200 millones de euros.

En las reuniones se han presentado muchas alternativas a los despidos y las únicas respuestas que hemos recibido han sido: el rechazo sistemático a cada una de las opciones que se ha propuesto, y el planteamiento de condiciones insultntes para los trabajadores y las trabajadoras.

La plantilla de Banco Sabadell no merece que cada vez que una empresa no alcanza los resultados esperados, como consecuencia de la mala gestión de sus consejeros, se «pague» con recortes y despidos, mientras que los responsables se van con indemnizaciones millonarias. Los responsables tienen nombres y apellidos: queremos que el presidente, Josep Oliu, su consejero delegado, César González-Bueno, el director general Miquel Montes -el jefe del desgaste de TSB- y toda la junta directiva lo escuchen: ¡No a los despidos!